jueves, 11 de mayo de 2006

Los ojos enormes de María José y no quiero saber más

I. María José Viera-Gallo nació en 1971 y pasó en el exilio junto a su familia hasta los catorce años en Italia. Luego volvió y publicó sus primeros relatos y una columna muy popular —según dicen los entendidos— en un pasquín adolescente de El Mercurio. Todo esto, todo esto tan mínimo y que no dice nada de ella, lo he sabido por la solapa de su primera novela Verano robado (Alfaguara, Santiago, 2006). No sé más, nada más de ella, excepto que tiene unos hermosos ojos gigantes de los que me he enamorado.

II. He dicho que quiero conocerla, y eso es muy difícil porque María José Viera-Gallo vive en Nueva York, y debe gastar las suelas por las mismas calles de los follies de Auster. Está irremediablemente alejada de aquí.

III. Antes creí que podría enamorarme de otra escritora, de Andrea Maturana. Lo pensé no por sus ojos o sus tetas ni menos por su rostro que tiende al cadáver, sino porque ella dijo esto, así, copio: «Yo siento que de verdad el análisis posterior de un libro, como si es de una mujer o no, nueva narrativa o no, es para gente que está aburrida y no sabe bailar, yo no estoy aburrida y sé bailar.» Entonces Control+C y Control+V desde el archivo de enero de 2006: «La leí y quedé helado por lo aplastante de su afirmación. Otra muestra más del pragmatismo femenino, uno que esta vez es muchísimo más inteligente, que tiene el tono del sarcasmo y el filo propio de una pequeña escritora del no. Porque ella estuvo sin escribir desde 1997, año en que publicó El daño, un silencio que se vio interrumpido momentáneamente por la publicación de algunos cuentos infantiles y por su aparición en una que otra antología.
»Sobre la escritura Maturana dice: “Tengo épocas en que me viene y épocas en que no me viene. Y en la época en que no me viene no siento ninguna urgencia por escribir, y esta vez fueron hartos años. En un momento dado me pregunté incluso qué pasa si nunca más quiero escribir. No pasa nada, no me produce angustia, no está ahí el foco de mi felicidad. No es algo que yo necesariamente desee hacer.”
»Su silencio y su total despreocupación por escribir o no la hacen una Bartleby más, como también lo hace el título de su libro de cuentos recién publicado: No decir

IV. María José Viera-Gallo se me ha aparecido tres veces en la Revista de libros durante este año, dos veces en portada y otra no, con la crítica de su novela. Y en las tres ocasiones con sus ojos enormes y el rostro sin pintura, y los ojos bostezando: sus ojos son el caos. Quisiera soñar con ella. Y quizás besarle los párpados.

V. Larga vida también a la belleza de Amélie Nothomb.

VI. Me parece que la chica de la portada de Verano robado es ella misma. Lo pienso ahora viendo una miniatura. María José Viera-Gallo en su época yonqui con el pelo en melena y chasquilla de «chica alternativa de Ñuñoa» y mirando a la cámara aparecida de repente apuntando a sus ojos enormes y bellos y desorbitados por las anfetaminas y la clormezanona y el ravotril.

VII. Y es un libro difícil de robar, porque está todavía en las librerías con vigilantes y sistemas de seguridad ultrasensibles dentro de un mall con más vigilantes y luego tendría que correr y huir de la justicia por esos ojos… Como dicen los personajes de Lovecraft: ¡Qué hacer Dios mío, qué hacer!

VIII. A propósito: Lovecraft le decía a su madre a los ocho años en perfecto latín, citando a Cicerón: Nemo fere saltat nisi forte insanit, cuando la señora quería ponerlo en alguna academia de baile para que el enfermizo niño entablase amistades o saliese de la biblioteca de su abuelo: nadie baila sobrio a menos que esté loco.

IX. Estoy aburrido y no sé bailar. Y estoy solo sin que los ojos de María José Viera-Gallo me hayan visto, así que me acuesto a televidear.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

sobre 'No decir', recuerdo a Kafka: 'No se puede no vivir'.
Sobre el pragmatismo femenino, me parece muy adecuado para las mujeres. En particular, para mujeres como ella. Después estamos otro sector de la población, a la que nos es supinamente difícil salir del cine sin comentar lo recién visto, sea bueno o malo, nos haya gustado o no. Para nosotros, los decidólogos, lo más pragmático es hablar. Hablar hasta por lo poros. Hablar hasta de los poros.
¿Bolaño no se había muerto? Gracias, RSB, por mantenérnoslo vivo.

Anónimo dijo...

que nadie más tenga nada que decir sobre este post es muy injusto. Protesto (pero no amenazen, que me da miedo).

Anónimo dijo...

señor don rodrigo:
no dire casualidad, pero supe de su blog por algunos acontecimientos importantes:
primero por mi actual residencia en buenos aires con antonia, la cual me comento la existencia de este blog. tambien la curiosidad por saber " ¿que (escribe) rodrigo?" y " estara bolaño ahi tambien, como en sus asociaciones cada vez que hablamos hasta incluso sobre kike morande?". entonces ahora te escribo.
supe tambien de tu rechazo hacia mi antiguo trabajo, por la plata o por el tiempo. da lo mismo. son tus motivos. yo siempre supe que no lo aceptarias, lo cual no me molesta en absoluto. lo que me preocupa si es que quisas no tengas otro laburo, pero bueno, eso es otro tema

esta nota aparecera debajo de eso que no he leido. no lo comentare, por que no lo he leido todavia, quien sabe, otro dia, cuando me respondas al feligna_@hotmail.com,
y oye ¿ es entretenido tener estas paginitas?, quisas me haga una en donde intente hacer una especie de diario de jueguete.
bueno
tengo otro trabajo en otra libreria, pero en bs aires.ya nada mas de informacion. chao y destruye mi correo dandome señales de vida

Anónimo dijo...

Hay quien dice que los tipos duros no bailan

Anónimo dijo...

Robe ese libro, Salgado, pero avise a los medios, convierta su arresto en un acontecimiento de prensa, y cuando lo lleven esposado enuncie ante las cámaras su declaración de amor.

Anónimo dijo...

Me acuesto a televidear tiene obvias resonancias Burgess.

¿La madre de Lovecraft no lo vestía de mujer porque añoraba una niña como hija?

Anónimo dijo...

Siga el consejo de Cioso, Salgado. Por favor.

Anónimo dijo...

Recuérdole, don Boza, que ojos más bellos pueden encontrarse a su alcance (coincidencias de encendedor)

Anónimo dijo...

Boza, Gernández, No es reproche sin aviso: al día de la fecha no me ha llegado nada de correspondencia, si enviaron algo ha quedado en manos de un Bartleby criollo.

Anónimo dijo...

El Bartleby, hasta ahora, hemos sido nosotros mismos, amigo Cioso. Pero no desespere: tarde o temprano preferiremos escribirle a Ud.

salgadoboza dijo...

No estará de más decir lo siguiente: en mi caso, el dinero es escaso para poder costear el envío de tan enorme paquete allende la cordillera. Hernández no ayuda en nada, he de decir. Aunque también he de declarar lo que sigue:hace pocos minutos he recibido mi cheque por concepto de dizque clases de filosofía griega. Esto puede darpie a pensar en que pronto llegará a sus manos tal encomienda. Quizás sea cierto, siempre y cuando Alá esté de nuestro lado.

Anónimo dijo...

Boza esgrime excusas pecuniarias para enmascarar su falta de interés ontológico en proseguir la actividad de intercambio epistolar.

Gonzaloieb dijo...

Sólo tenia que asistir a la "tocata" de Matias Aguayo en la Ex Fábrica, ahí estaba la Viera Gallo con unso ojos enormes mirando a la masa tecno.

Saludos

Anónimo dijo...

la niña que sale en la foto de verano robado es la amiga de una amiga mía y esa foto tiene muy poca edad, un par de años.